Caídas en el adulto mayor

“Se ha definido caída como la ocurrencia de un evento que provoca inadvertidamente la llegada del paciente al suelo o a un nivel inferior al que se encontraba”

(Escuela de Medicina, Pontificie Universidad Católica. medicina.uc.cl)

Es de suma importancia en relación con los conceptos asociados a este tema menciona que gran cantidad de las caídas en el adulto mayor constituyen parte de los síntomas de una enfermedad o trastorno previo, por lo que no es apropiado o recomendado atribuir la caída solo a la edad o elementos ambientales. Existe mayor recurrencia y frecuencia de caídas en personas con más años, ya que existen cambios propios del envejecimiento que predisponen a dicho evento, esto se ve antecedido en la mayoría de los casos por una serie de cambios de declinación gradual de las funciones de la vida diario y/o estados confusionales en el adulto mayor. Además del riesgo potencia de posterior a la caída de sufrir fracturas, sangrados y lesiones musculares que puedan ocasiones una perdida de la funcionalidad y/o independencia ya sea transitoria como permanente.

La caída es un síndrome común entre las personas adultas mayores, siendo no relacionada directamente con la edad, sino que es un signo o síntoma de que “algo anda mal”. Esto quiere decir que se debe considerar como una señal de alerta, que nos avisa que debemos realizar evaluaciones integrales con el fin de realizar intervenciones y/o actividades que apoyen a las intervenciones y/o rehabilitaciones requeridas con un enfoque preventivo para evitar posibles nuevos eventos de caídas.

Se estima que uno de cada tres Adultos Mayores que vive en la comunidad sufre una o más caídas al año. A nivel nacional, la encuesta SABE Chile de OPS (2001) arrojó una prevalencia de un 35,3% anual de caídas en adultos mayores viviendo en la comunidad.

Estadísticas internacionales señalan que cerca de un tercio de las personas de 65 y más años que viven en sus casas sufren una o más caídas cada año y que, de éstas, aproximadamente una de cada cuarenta ingresará a un hospital.

A medida que aumenta la edad aumentan las caídas. Estudios realizados en la comunidad muestran que la incidencia anual de caídas se incrementa conforme a la edad: entre los adultos mayores jóvenes (65 – 70 años) la prevalencia es del 25% y llega al 35 – 45% en edades más avanzada (80 – 85 años).

Esta situación se agrava en los Adultos Mayores que viven en establecimientos de larga estadía, ya que uno de cada dos presenta una o más caídas durante el año. La persona mayor que se cae una vez tiene mayor riesgo de volver a caerse en los próximos meses.

Es frecuente que el Adulto Mayor que presenta una caída desarrolle temor de volver a caer, lo que puede provocar limitación en la realización de las actividades de la vida diaria como: levantarse, deambular al interior de la casa, salidas al aire libre. Este fenómeno se denomina Síndrome Post Caída.

“Se sugiere que las personas mayores con problemas de equilibrio, dificultades para caminar o antecedentes de caídas recurrentes, consulten al médico con el fin de realizar una valoración integral, ya que puede que, con una optimización de remedios, sesiones de kinesioterapia motora, uso de ayudas técnicas adecuadas y manejo de enfermedades asociadas al problema de la marcha, se puedan reducir el riesgo de caídas de manera considerable”. (Clínica Las Condes, www.clinicalascondes.cl)

Algunos consejos para prevenir caídas en el hogar son:

  • Evitar alfombras móviles y suelos húmedos o resbaladizos.
  • Tener una iluminación adecuada, en especial en la noche.
  • Evitar pantuflas en que el pie potencialmente se deslice.
  • Usar calzado firme y cómodo.
  • Evaluar la necesidad de instalar barras de sujeción en baños y pasillos.
  • Evitar que muebles o artefactos bloqueen los pasillos.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *